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Niños de la calle y niños trabajadores

Los niños de la calle son los  que han perdido su hogar porque han sido abandonados, han huido de su casa o han perdido a sus padres. Por lo general son niños en total desamparo; delgados y hambrientos, totalmente indefensos, deambulan por las calles y mercados, por terrenos baldíos y basurales. Se dedican a la mendicidad, al hurto, a la prostitución y frecuentemente se refugian en el alcohol u otras drogas.

La vida en la calle

Los niños en la calle reconocen que la calle es una experiencia temporal, pero no saben a ciencia cierta cuándo terminará. Vista así en conjunto la calle es una subcultura constituida por reglas que los niños  de la calle participan por igualdad de esa subcultura. Su participación variará de acuerdo a la competencia, circunstancias por las que se encuentran en ella e imagen que tengan de ésta, así como por la manera como salieron de sus hogares.

El niño de la calle convive con la subcultura de la calle. La integración a esta subcultura responde también a la imagen que el niño@ tenga de su familia, en especial de su madre (frente a la cual se ha observado, casi nunca “cierra” definitivamente la “puerta de acceso”) ; el cómo se relacione  y con los adultos que le sirven de referentes dependerá, al menos inicial y parcialmente , de aquello, Las formas de socialización, hacen alusión a la manera cómo los niños de la calle se organizan en bandas para pasar el tiempo, defender su territorio o realizar actividades específicas.

DIFERENCIAS IMPORTANTES ENTRE LOS NIÑOS TRABAJADORES Y LOS DE LA CALLE.

Los niños trabajadores utilizan el espacio de la calle debido a factores económicos y con una finalidad básicamente laboral, estando integrados en su mayoría al círculo de sobrevivencia de la economía familiar y no necesariamente a la marginalidad, ciertas plazas, parques, calles, o avenidas, tienen un significado distinto según el punto de vista del transeúnte, del niño de la calle o del trabajador. Así, la calle adquiere diferentes significados según la naturaleza y motivación del actor y es usada con distintos propósitos por diversos sectores de la población.

Los niños que trabajan en las calles hacen un uso totalmente distinto de este espacio a aquel hecho por los niños que viven en ella. Para los niños de la calle, ésta además de ser un espacio de circulación, es el lugar donde habitan; para los niños trabajadores, adquiere otro significado: constituye fundamentalmente su lugar de trabajo. Los niños trabajadores no han roto el vínculo con su grupo familiar de pertenencia; los de la calle, en su inmensa mayoría, sí. La mayoría de investigaciones realizadas en el campo del trabajo infantil callejero, coinciden en señalar este último hecho.

A diferencia de los niños de la calle , los menores trabajadores callejeros se encuentran ligados, en paralelo a múltiples y variados contextos de socialización , a saber: la familia, la escuela, el barrio y otros contextos sociales e institucionales. Asimismo, los niños trabajadores callejeros combinan su actividad laboral con la asistencia a la escuela. Una de las diferencias claras que existen entre los niños que trabajan y los que viven en las calles, es que estos últimos no asisten a la escuela mientras permanezcan viviendo en éstas. Cabe indicar sin embargo que el trabajo infantil es una actividad que perjudica y compite con el normal desarrollo de la educación escolar de los menores; otras posiciones en cambio, ponen de relieve el rol de trabajo infantil en el desarrollo de destrezas prácticas como producto del contacto temprano del individuo con un medio social más amplio que la familia.

La incidencia del consumo de drogas es mínima entre los niños trabajadores; en cambio, para los niños de la calle esta actividad es infaltable, ya sea como condición de su inserción a la subcultura de los niños callejeros (rito de iniciación) , o como medio de cohesión grupal, evasión/adaptación a las condiciones de existencia que enfrentan en las calles, medio para obtener placer, etc. Las conductas delincuenciales, la actividad sexual precoz y otras se presentan en este último grupo con masiva frecuencia, no así entre los niños trabajadores.

En la calle, el niño trabajador asimila nuevos valores a través de sus vivencias cotidianas , violencia, engaños y desconfianza y adquiere empíricamente valores vitales para su sobrevivencia en el medio, los que se ven confrontados constantemente con los recibidos en la casa y escuela; pero aquellos de carácter funcional, terminan colocados siempre en un lugar secundario. Así también, en la calle la competencia por el espacio se convierte en un elemento esencial del trabajo. El niño de la calle, en cambio se encuentra en una situación de inmersión y permanencia cotidiana en la subcultura callejera por la que los valores del hogar se han visto progresivamente reemplazados por los de aquélla.

2 comentarios en «Niños de la calle y niños trabajadores»

    • Así es, pero hay instituciones como UNICEF,y otras que luchan porque los niños de la calle, encuentren un camino correcto,
      y con protección, aquí en Perú hay varias ONGS, es cuestión de saber a dónde ir. Gracias por su comentario

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