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ABUSO Y EXPLOTACIÓN A NIÑOS TRABAJADORES…NO SEAS CÓMPLICE

Entre las actividades que comprende el trabajo infantil, están las desarrolladas por el sector terciario de la economía: el comercio o servicios básicos.

Además, en ciertas ocupaciones es difícil distinguir entre ocupación callejera y la mendicidad cuando ésta es disfrazada de actividad laboral, especialmente cuando se pide una propina esporádica o su “voluntad” . No obstante, muchos trabajos son remunerados con una propina, pero en este caso se trata de una relación de dependencia laboral, a través de una propina regular. Cuando el servicio es considerado como trabajo, al menos para el oferente, existe un precio o una tarifa fija, por ejemplo: limpieza de parabrisas en los cruces de avenidas (“los niños semáforos”) , el lavado de autos, canto o baile de vehículos de transporte público.

 En el ámbito internacional en mi anterior artículo toqué el tema Trabajo infantil en el Deporte…. Pero como allí cité hay mucho más trabajo infantil y abuso en estos sectores:

Trabajo en minas. Los pasillos (por ejemplo, en las minas de Colombia) son bajos y estrechos, así que los propietarios (habitualmente los padres de los trabajadores) encuentran en los niños los trabajadores de tamaño ideal. Encorvados y con dificultades para respirar, los niños cargan pesados sacos de carbón a sus espaldas. Están expuestos a altos niveles de polvo, con riesgo de lesiones y enfermedades pulmonares. Se estima que son centenares de chicos. Destacan, además, en el Perú, en los lavaderos de oro de Madre de Dios.

Trabajo en campos agrícolas. ¿Cuántos muchachos/as mueren cada año manipulando pesticidas en las plantaciones?. Es raro que la noticia de la muerte de niños intoxicados en las plataneras de Centroamérica, por ejemplo, llegue a los periódicos. En Bangladesh, Nepal, y la India son las plantaciones de té las que más incorporan trabajo infantil. En Assan (India), zona rural y agrícola; casi toda la producción India de té se cultiva en las regiones montañosas, siendo el 70% de la mano de obra infantil, con honorarios enormes y reducidas pagas. Esta situación genera altísimos beneficios a las multinacionales del té y a sus socios locales.

Además, el esfuerzo físico requerido para cortar, cosechar y cavar en granjas o plantaciones pobremente mecanizadas puede ser abrumador. En las plantaciones de azúcar del Brasil, por ejemplo, los niños cortan cañas con machetes, una tarea que les pone en riesgo de mutilarse. Los pesticidas significan un grave peligro para los niños que trabajan en plantaciones, a los que son especialmente sensibles por estar en una etapa de crecimiento. Según un estudio citado  por la OIT, en áreas rurales hay más muertes infantiles causadas por los pesticidas que por todas las demás enfermedades de la infancia juntas.

La producción de seda y saris en la India. La industria de la seda y los saris (prenda femenina de este material, que se coloca envolviendo un extremo de la tela alrededor de la cintura y pasando el otro encima de los hombros o de la cabeza; es de seda o de un algodón muy fino, con colores brillantes y hermosos bordados) es históricamente una de las más importantes de la India. La mayor parte del hilo y los tejidos de seda se consume domésticamente, pero las exportaciones crecen rápidamente. Los niños pueden empezar a trabajar a los cinco años, ganando 10 rupias (unidad monetaria de la India que equivalen a un dólar) como mucho y sufriendo riesgos laborales y amenazas de abuso sexual por parte de los empleadores.

Los devanadores de los capullos del gusano de seda meten sus manos en agua hirviendo y los palpa apreciando a través del tacto si los hilos de seda se han reblandecido suficientemente para ser devanados. No pueden usar tenedores en vez de sus manos debido a la teoría  según la cual , sus manos pueden discernir mejor si los hilos están a punto. Las palmas de sus manos y sus dedos son blancas y con grandes marcas de heridas, quemaduras y ampollas. Muchos tejedores de seda viven hacinados en habitaciones oscuras  húmedas y sin ventilación. Estas condiciones favorecen el contagio de enfermedades entre los niños trabajadores.

Industria de ladrillos en Camboya (sureste asiático) . Los niños usualmente trabajan con las manos desprotegidas, y veces descalzos. A menudo se cortan y se les caen ladrillos a las manos y a los pies. Algunos trabajan con maquinaria pesada y muchos se cortan las manos o los dedos con las máquinas. Asimismo, en el Perú en las ladrilleras de Huachipa niños trabajan durante largas horas para ganar una cantidad mínima de dinero, poniendo en riesgo su salud.

Pieles para abrigos. En el Cairo y sus alrededores, en las curtiembres trabajan niños entre los seis y los catorce años. Las condiciones de trabajo son siempre las mismas; estando junto a muchos productos tóxicos, los niños trabajan con los pies y las manos desnudas. En la India, Brasil y en el sudeste de Asia, el espectáculo es más o menos el mismo.

Vestidos, seda y zapatos para lejanos consumidores. Son los productos de baja tecnología y gran consumo (aquellos que se producen para la exportación países como Tailandia, China, o Indonesia) , los que hacen crecer su desarrollo industrial. En medio están las multinacionales  que contratan el trabajo a empresas locales, quienes lo subcontratan a otras más pequeñas. En este círculo se inserta el trabajo infantil permitido, pero sólo por cuatro horas al día, los niños y niñas en la industria manufacturera son más de trescientos mil. Durante el año 1991 se inició la denuncia del uso del trabajo infantil en la fabricación de las costosas zapatillas NIKE, que basa su negocio en escatimar el salario   a los trabajadores, mientras gastan millones en publicidad. Otra marca famosa, AD DIDAS  ha transferido toda su población a Asia, cerrando todas las factorías en Europa.

Cigarrillos “beedies” en la India. Son cigarros hechos a mano que no se exportan sino que se producen para el mercado local. En Tamil Nadu, estado al sur de la India, trabajan niños en condiciones negativas, en un clima difícil. la corte suprema de la India ordenó al gobierno de prohibir todo trabajo infantil en las unidades de la industria de la manufactura del tabaco que puedan dañar la salud de los niños. También ordenó a los gobiernos estatales que formularan un plan para acabar con el trabajo infantil inmediatamente, o bien eliminarlo de la industria del beedie en tres años. Pero hasta hoy no se han implementado ninguno de estos planes.

Alfombras para casas elegantes. Muchos niños tejen las alfombras en decenas de miles de telares distribuidos por Pakistán, India o Nepal. Antiguos comerciantes exportadores las encargaban a intermediarios locales, los cuales a su vez la subcontratan a los propietarios de los telares. Éstos se las encargan a tejedores que las realizan con ayuda de algunos asalariados. Muchos son los intermediarios y todos quieren obtener beneficios. El explotado es el último eslabón que normalmente son los niños. Se les prefiere no sólo por sus pequeños dedos adaptados al trabajo, sino también porque los adultos no están dispuestos a semejante explotación. Los niños no tienen elección, son traídos de pueblos lejanos, engañados por supuestas buenas perspectivas y con el pago de una contrapartida a sus padres paupérrimos e ignorantes. Trabajan en habitaciones oscuras, angostas, húmedas y detrás de telares polvorientos atando nudos sobre los hilos tensados, durmiendo después en el mismo local, en medio del polvo y desnutridos. Cuando se hacen una herida se la cauterizan con una cerilla para evitar manchas de sangre en las alfombras.

Sirvientes de las familias ricas. No los ve nadie pero son millones los pequeños sirvientes de más de seis años, a menudo reciben como pago sólo la comida (escasa y diferente a la de los amos) y se les maltrata. Por ejemplo, son más de cien mil niños “resteareck” en Haití, que las familias campesinas contratan con las de la ciudad y a veces son llevados al extranjero.

Entre la basura y el tráfico. (Sobre esto, ya escribí, darle clic) . Ochenta millones de niños trabajan en las calles por ejemplo. En la periferia de Manila (Filipinas) son doce mil, escalando las montañas humeantes de la basura para rescatar cualquier residuo útil. Lo mismo ocurre en las calles y en los basureros de muchas otras ciudades del Tercer Mundo. Un trabajo extremadamente arriesgado desde el punto de vista sanitario que atrae el desprecio sobre quien lo realiza. Otros venden periódicos, limpian cristales, parabrisas o son limpiabotas. Muchos en Asia hacen de “animales de carga”, transportando mercancías y personas sobre carritos, explotados por sus propietarios.

“ Y para concluir no crean que he narrado la obra clásica de Oliver Twist de Charles Dickens versión “terror”, en que Oliver era un niño huérfano, desprotegido y pasó por toda clase de abuso y explotación, pero al volver a la realidad, me doy cuenta que la vida supera cualquier tragedia escrita por cualquier grande de la literatura,  creo que no existe escritor que pueda plasmar tan sólo en su mente, tanta crueldad a un indefenso niño, quizá, Nicolás Maquiavelo, o los Hermanos Grimm, pero no hay cuento que cause más horror del que vivimos todos los días y lo peor es que a nadie le importa, y lo curioso es que nadie lo informa y lo indignante es que la UNICEF lo sabe y no hace nada.. y yo sólo lo puedo escribir para que los que lean, sepan y tomen acción… no compren a niños vendiendo golosinas, etc., no permitan que sus carros sean limpiados por niños, si lo permiten son cómplices. Siempre hay un explotador detrás de ese indefenso niño. ¡DENUNCIEN!

2 comentarios en «ABUSO Y EXPLOTACIÓN A NIÑOS TRABAJADORES…NO SEAS CÓMPLICE»

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