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Solo, pero no solitario

En la sociedad de ritmo rápido de hoy, nos hemos acostumbrado a llenar la inquietud del silencio con la pelusa. Nos dirigimos a muchas distracciones como un medio para escapar de los sentimientos de ociosidad o aburrimiento. Pero lo principal que deseamos eludir es la soledad. La soledad no tiene por qué ser alienante o solitaria. De hecho, la soledad y sentirse solo están claramente separadas.

La muerte de un ser querido o la incapacidad de encontrar personas que lo entiendan puede hacer que se sienta aislado. El diccionario de Websters describe claramente la soledad como estar sin compañeros. Es natural experimentar un vacío mientras se anhela el amor o la aceptación. La soledad es, por lo tanto, un estado emotivo que se puede experimentar tanto si uno está físicamente solo como si está acompañado.

Fue Geoffrey F. Fisher quien dijo: En las ciudades nadie está tranquilo, pero muchos se sienten solos; En el campo, la gente está tranquila pero pocos se sienten solos.

Solemos llenar la soledad con todo tipo de distracciones. Por ejemplo, algunas mujeres solteras prefieren pasar una noche de viernes con un hombre en el que no tienen un interés genuino, que pasar la noche sola. Anhelan una forma de matar el tiempo mientras esperan al hombre que realmente están buscando. Luego están los adultos jóvenes que están involucrados en grupos donde no pueden realmente relacionarse con sus compañeros. Sin embargo, preferirían sentirse aceptados en un nivel superficial que correr el riesgo de sentirse marginados. Entonces, ¿qué es lo que nos asusta de estar solo?

No te asustes por la falta de familiaridad con el silencio. El silencio puede ser una cosa increíble. Te enseña a escuchar verdaderamente. Te enseña a prestar atención a lo que sucede dentro de ti. Sólo cuando estamos solos, podemos tener el espacio y la paz que necesitamos para pensar sin ser influenciados externamente. Por lo tanto, se vuelve más fácil tomar decisiones importantes, así como identificar los sentimientos que culminan en el interior.

Póngase en contacto con usted mismo para que pueda tomar decisiones conscientes en lugar de simplemente reaccionar a las emociones. Aprecie el tiempo que tiene para usted. Deja que la paz y la comprensión que encuentre te equipen mejor para la conmoción del mundo de hoy.

1 comentario en «Solo, pero no solitario»

  1. La soledad puede ser un estado deseado a veces. Algunas personas añoran no estar solas y buscan una pareja de viaje y aún teniéndola son infinitamente infelices en sus vidas. Si hablas de soledad en el conexto de una pareja, no cabe ninguna duda que si esa relación es tóxica, mejor es estar solo. Pero un hombre y una mujer necesitan interactuar y mimetisarse en una relación, es ahí cuando cobra sentido una relación y la soledad deja de existir como tal. Pues lo contrario a la soledad, es compartir. Hay personas que habitualmente se rodean de mucha gente y sin embargo se sienten solas. The Beatles compusieron una preciosa canción que habla sobre ello «Eleanor Rigby». Te recomiendo que la esuches. En fin, mi reflexión ante tu espléndido artículo es que las personas no debieramos sentirnos solas. Por naturaleza la gente necesita relacionarse para no sentirse del todo solas. Pero a veces, hay un tiempo y circunstancias en que las personas necesitan un espacio en sus vidas y la soledad te hace recapacitar. No digo que sea un modelo de vida a seguir, pero quizá en ocasiones, sea una ayuda para encontarte a ti mismo y un camino. Enhorabuena por tu artículo. Te leo a menudo y creo que sabes que te aprecio.
    Un amigo.

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